El conflicto entre Israel e Irán ha elevado las amenazas contra los judíos en América. En cuanto a la entrada en escena de EEUU, ha generado respuestas diversas por parte de los gobiernos latinoamericanos. Crédito foto: Getty Images.
Las mayores comunidades de judíos en América se concentran en Estados Unidos, donde viven entre siete y ocho millones de personas con identidad judía, principalmente en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Miami. En Canadá, se estima que la comunidad está conformada por 400.000 miembros repartidos entre Toronto, Montreal y Vancouver.
En el caso de Latinoamérica, Argentina es el país con la población judía más numerosa –en torno a 180.000 personas, en su mayoría residentes en Buenos Aires–, situándose a continuación Brasil (120.000 judíos), México (40.000), Chile y Uruguay (ambas naciones con comunidades que rondan los 16.000 judíos). Y Colombia y Venezuela, en menor medida, también albergan a judíos en América.
Amenazas en aumento a los judíos en América
En los últimos años, los judíos en América se han enfrentado a un incremento sostenido de los actos antisemitas. En Estados Unidos, la Liga Antidifamación (ADL, por sus siglas en inglés) ha documentado picos alarmantes de incidentes, especialmente desde octubre de 2023 –cuando se produjo la sangrienta incursión de Hamás en Israel que, a su vez, desencadenó una respuesta del Estado hebreo con consecuencias humanitarias graves en la Franja de Gaza–, con un aumento superior al 300% en ataques a sinagogas y amenazas contra personas e instituciones.
En América Latina, informes del Congreso Judío Latinoamericano revelan que países como Brasil y Argentina han registrado aumentos significativos de incidentes antisemitas. En Brasil se ha reportado un crecimiento de hasta un 900% en los ataques verbales y digitales contra miembros de la comunidad judía.
Consecuencias del conflicto Israel-Irán
La escalada entre Israel e Irán ha incrementado la sensación de vulnerabilidad entre los judíos en América. En Estados Unidos, las autoridades de seguridad han emitido advertencias sobre un entorno de amenaza elevada y muchas comunidades han reforzado la protección en escuelas, sinagogas y centros culturales. La posibilidad de ciberataques o represalias indirectas por parte de actores proiraníes mantiene en alerta a diversas instituciones.
En América Latina, aunque el nivel de riesgo es menor, se han registrado episodios de hostigamiento, grafitis antisemitas y expresiones de odio que generan preocupación entre los líderes comunitarios.
Reacciones de los gobiernos latinoamericanos
Las respuestas al conflicto y a la reciente intervención militar de Estados Unidos han sido diversas en el ámbito latinoamericano. Argentina, bajo el gobierno de Javier Milei, ha expresado un apoyo explícito a la ofensiva estadounidense en territorio iraní, alineándose con Israel y generando reacciones críticas en el plano interno.
Paraguay se ha sumado a esa postura, mientras que otros países como Brasil, México, Chile y Perú han optado por pronunciamientos moderados, llamando al diálogo y a la desescalada. Venezuela y Bolivia, por su parte, han condenado las acciones estadounidenses y han manifestado su respaldo al régimen iraní.